martes, 19 de abril de 2011

LA INDUSTRIA CINEMATOGRÁFICA "SORPRENDE" DE NUEVO CON SU FALTA DE IMAGINACIÓN

Invasión a la Tierra es una de las tantas evidencias de la falta de inspiración en la industria cinematográfica. El espectador más o menos fan de las cintas bélicas y los filmes de ciencia-ficción puede tener la sensación de estar ante una combinación de elementos vistos en cientos de largometrajes sin que haya un mínimo de genuina inspiración. De esta manera, la película podría definirse como la combinación de Independence Day, la deprimente y patética Skyline y algo del estilo casi documental de Distrito 9.

Jonathan Liebesman, director del film, se limita a mostrarnos de la manera más efectiva y espectacular posible las hazañas de un grupo de marines que quiere acabar con unos extraterrestres de los cuales el director da pocos argumentos de su invasión a la Tierra. Supuestamente estos alienígenas sin escrúpulos atacan nuestro planeta por nuestra riqueza en agua, aunque ésta es una idea pobre que Liebesman deja caer por dar algún tipo de explicación al argumento de la película. Tampoco le ayuda demasiado un guión repleto de diálogos un tanto ridículos, personajes que se definen en dos palabras y mensajes sobre la bondad del espíritu militar.

No obstante, pese a la falta de originalidad de la industria cinematográfica ―estadounidense principalmente—, la película se sigue con cierto interés gracias al trabajo de Aaron Eckhart, que saca adelante con talento su desdibujado papel de militar traumatizado por la muerte de los hombres que tenía a su cargo, o Michelle Rodríguez, estupenda como mujer soldado.

A pesar de que la cinta rebasa las dos horas no se hace aburrida del todo debido a la casi nula presencia de tiempos muertos. Hay que reconocer que, aunque la temática no tiene nada de inédita, es bastante más tolerable que otra película de invasiones reciente, la realmente infumable Skyline.

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