domingo, 24 de abril de 2011

CÓDIGO FUENTE

8 MINUTOS PARA CAMBIAR LA REALIDAD

Un soldado herido en una misión en Afganistán, forma parte de una misión en la que a través de un programa informático, despierta en el cuerpo de otra persona en un tren que ha sufrido un ataque terrorista. El protagonista —un excepcional Jake Gyllenhaal― tiene tan sólo ocho minutos para averiguar quién ha colocado la bomba en el tren. Ocho minutos solamente.

Código fuente presenta múltiples giros y consigue hacer algo diferente en un mismo espacio y tiempo en el que parece que ya lo hemos visto todo y se va a repetir. El director del film, Duncan Jones, descubre sus cartas y muestra la enorme distancia que separa nuestros deseos de la realidad, aquello que siempre anhelamos y lo que en realidad tenemos.

¿Cuántas veces hemos de experimentar las mismas sensaciones o vivir las mismas experiencias para darnos cuenta de lo que de verdad queremos? Código fuente lo explica de una forma sencilla, donde la sombra de Philip K. Dick navega sin disimulo —la suplantación o anulación de personalidad para encontrarse con el yo verdadero—, y donde lo que realmente importa no es quién es el terrorista o qué es el código fuente. Esa sería la trama superficial. Sin embargo, dentro de sus imágenes, Código fuente desvela otra historia, aquella en la que las elecciones que se toman en un determinado momento determinan el futuro, y los recuerdos que nos pesan pueden ser liberados con una simple llamada de teléfono. Esa historia en la que a veces la realidad es más dura y cruel que los deseos, sólo posibles en los sueños.

martes, 19 de abril de 2011

LA INDUSTRIA CINEMATOGRÁFICA "SORPRENDE" DE NUEVO CON SU FALTA DE IMAGINACIÓN

Invasión a la Tierra es una de las tantas evidencias de la falta de inspiración en la industria cinematográfica. El espectador más o menos fan de las cintas bélicas y los filmes de ciencia-ficción puede tener la sensación de estar ante una combinación de elementos vistos en cientos de largometrajes sin que haya un mínimo de genuina inspiración. De esta manera, la película podría definirse como la combinación de Independence Day, la deprimente y patética Skyline y algo del estilo casi documental de Distrito 9.

Jonathan Liebesman, director del film, se limita a mostrarnos de la manera más efectiva y espectacular posible las hazañas de un grupo de marines que quiere acabar con unos extraterrestres de los cuales el director da pocos argumentos de su invasión a la Tierra. Supuestamente estos alienígenas sin escrúpulos atacan nuestro planeta por nuestra riqueza en agua, aunque ésta es una idea pobre que Liebesman deja caer por dar algún tipo de explicación al argumento de la película. Tampoco le ayuda demasiado un guión repleto de diálogos un tanto ridículos, personajes que se definen en dos palabras y mensajes sobre la bondad del espíritu militar.

No obstante, pese a la falta de originalidad de la industria cinematográfica ―estadounidense principalmente—, la película se sigue con cierto interés gracias al trabajo de Aaron Eckhart, que saca adelante con talento su desdibujado papel de militar traumatizado por la muerte de los hombres que tenía a su cargo, o Michelle Rodríguez, estupenda como mujer soldado.

A pesar de que la cinta rebasa las dos horas no se hace aburrida del todo debido a la casi nula presencia de tiempos muertos. Hay que reconocer que, aunque la temática no tiene nada de inédita, es bastante más tolerable que otra película de invasiones reciente, la realmente infumable Skyline.

domingo, 10 de abril de 2011

Circus Oz: Retrato del Circo Contemporáneo


Actualmente, los parámetros en el circo en cuanto a calidad y creatividad se encuentran definidos por los que el Circ du soliel ha impuesto; asistir al circo, representa conocer nuevas formas de expresión al mismo tiempo que experimentar un placer visual estético extremo.

El Circus Oz, al igual que el antes mencionado, mezcla las acrobacias y actos circenses con una puesta en escena glorificada. A pesar de no poseer un reconocimiento mundial tan extenso, no representa una desventaja para ellos, pues reconoce la autenticidad en su campo y continua su gira mundial para darse a conocer.


¿Qué es lo que caracteriza a éste circo australiano? La propuesta de desaparecer la barrera que divide al público del espectáculo; es decir, busca la integración de la audiencia al mundo fantástico circense por medio de su peculiar sentido del humor. Éste consiste en dejar a un lado el refinamiento y la propiedad del lenguaje para abrir paso a lo coloquial. Dichos elementos hacen que la presentación resulte placentera tanto para los niños como para los adultos.

Ésta compañía, es especialista en prestar herramientas para subestimar el espectáculo; cuando el espectador se coloca en su butaca, no ve mas que un escenario inconcluso con pocos elementos; no obstante, la versatilidad  de éstos, transforma sin dificultad el escenario en un mundo fantástico. Así, la apariencia austera con la que se enfrenta el espectador, se transforma súbitamente a un escenario minimalista, el cual trasmite simpleza y humildad para contrarrestar y exaltar el dinamismo y la vulgaridad de los cirqueros. La elección acertada de tener pocos elementos artísticos, señala que no es una cuestión de falta de presupuesto sino una forma distinta de presentar el circo y de añadir importancia a los acróbatas.

A la vista del espectador se encuentran elementos del staff que posibilitan la fluidez del espectáculo. Resulta interesante prestar atención a la función en conjunto, pues si se observa más allá de los personajes en escena, se puede ver la actividad constante que desempeña el equipo técnico, a fin de contrarrestar la falta de maquinaria. Ésta respuesta además de ser altamente práctica y económica, agrega un valor creativo y estético.

La ideología del circo de desaparecer las jerarquías, es evidente a lo largo del espectáculo, pues el reducido elenco desempeña varias actividades entre ellas acomodar los objetos en el escenario, tocar instrumentos, hacer acrobacias y animar al público.

Finalmente, es importante que el lector tenga en mente que asistir al Circus Oz es una experiencia completa en donde el circo se fusiona con una obra de teatro; a dicho espectáculo único en su género, sólo se le puede definir bajo el título de Circo Contemporáneo.